Las Presentaciones

Las presentaciones han tenido siempre mucha importancia en las relaciones sociales, aunque por el estilo de vida actual han perdido la rigidez de otro tiempo.

A través de ellas no sólo conocemos el nombre de la persona, sino que nos hacemos una idea de su ubicación social o del tono más o menos formal que mantendremos con ella.

Es importante saber presentar a cada uno en cada situación adecuada.

Hay tres normas establecidas en función del sexo, la edad y la posicion profesional.

El orden que se debe seguir en las presentaciones, por lo general

-Los hombres son presentados a las mujeres ( María te presento a Carlos)

-Entre dos personas del mismo sexo, el más joven se presenta al mayor

-El de menor categoria profesional al de mayor.

A las mujeres no se las presenta como “mi señora”, sino como “mi mujer”, “mi compañera”, “mi esposa”, etc. A ambos sexos se les debe presentar con el nombre y su primer apellido. Es bueno para las posteriores conversaciones que se pueden dar entre ellos. Si es una reunión de negocios o de empresa, al nombre y apellido se le suele agregar el cargo o posición que ocupa en la empresa. Don Nombre Apellido, Jefe de Marketing.

Cuando presentas a hermanos o amigos se hace por su nombre de pila “mi amigo Carlos” “mi hermana Carmen” incluso se hace por su diminutivo “mi hermana Pachi” “mi amigo Pancho”

Al igual que en todas las reglas, en las presentaciones tambien existen las excepciones.

Así en determinadas circunstancias prevalecerá la edad o posicion como por ejemplo, en el caso de una mujer joven que deberá ser presentada a un anciano o a un hombre que tenga cierta relevancia social.

Un directivo nunca presentara a su empleada antes que a su jefe.

Trucos

No hay nada más halagador que llamar a cada uno por su nombre de pila.

Si nos hemos olvidado preguntaremos ¿me dijiste Juan Carlos?, hijo es que soy una despistada.

Una de las peores situaciones que podemos encontrarnos es olvidarnos del nombre.En estos casos se actua con naturalidad y se pueden utilizar fórmulas como “vosotros ya os conoceis”¿verdad?; “ya les presenté antes”¿no?. En ambientes mas informales se recurre al típico “mejor presentaros vosotros, que yo tengo que ir al lavabo”

Tener que decir