Al Rocío yo quiero volver, y la Blanca Paloma volvió

La Blanca Paloma volvió como cada siete años de su pueblo, en un año especial ya que el Vaticano ha otorgado a El Rocío la Declaración de Año Jubilar Mariano, que se prolongará hasta el  Rocio Chico en próximo mes de agosto cuando cumple  su bicentenario.

Romería cuya bandera es la devoción y no menos la convivencia, en la que participan 112 hermandades filiales, llegadas desde puntos tan lejanos como Barcelona o Bruselas,  que acompañan a su  Simpecado,  carroza de plata con la imagen de la Virgen tirada por bueyes que va precedida por los tamborileros, que tocan el tambor  la flauta.Tras ella y todos con sus medallas , las mujeres con bata rociera y los hombres vestidos de corto que se apoyan en un varal con sus ramas de romero, van entonando diferentes sevillanas intercaladas con rezos.

Cuenta la leyenda que en el siglo XV, un pastor se encontraba  en la villa de Almonte, en un lugar llamado La Rocina, repleto de  malezas a la que  sólo podían acceder los pájaros y los animales silvestres, cuando  advirtió por los ladridos de los perros, que se ocultaba en aquella selva algo que se movía. Con valentía entro por aquellas zarzas y encontró la imagen de la Virgen colocada sobre el tronco de un árbol, vestida con una túnica de lino entre blanco y verde.

Entusiasmado por su hallazgo quiso llevar a Almonte (retirado varios kilómetros de donde se encontraba), la imagen. Debido al enorme esfuerzo, para sacar la estatua de aquella selva, se quedó dormido por el cansancio. Cuando se despertó vio que su tesoro no se encontraba allí, entonces volvió al sitio donde la vio la primera vez y allí la encontró.

Se marchó hacía Almonte y contó lo que le había sucedido al clero y a las autoridades, los que creyendo su historia acudieron al lugar, encontrando la imagen intacta a pesar de las inclemencias del tiempo.

La sacaron de las maleza y la pusieron en la Iglesia Mayor de la villa mientras en el lugar que la encontraron levantaban una ermita donde se construyo un altar en el que colocaron la imagen con el tronco como peana.

Y desde entonces se peregrina a ver la Virgen del Rocío, donde miles de romeros le rinden devoción y respeto.

 

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