La ciudad de Sevilla fue testigo de una celebración marcada por la belleza y el buen gusto, protagonizada por Patricia Muela Morón y Borja Fernández Pouzols.. La ceremonia religiosa tuvo lugar en la Iglesia del Señor de San Jorge de la Santa Caridad, un escenario emblemático donde el arte y la historia se unieron para bendecir el amor de la pareja. El oficio estuvo a cargo de D. Plácido Díaz Vázquez, quien ofreció un mensaje lleno de emotividad y espiritualidad.
La novia Patricia deslumbró con un diseño exclusivo de Manuel Obando, una obra que reflejó a la perfección su personalidad. El vestido, realizado en terciopelo de seda, destacaba por sus cortes en satén que daban un contraste elegante y moderno. La espectacular falda desmontable permitía transformar el traje, dejando una versión más ligera en satén para la celebración posterior. Detalles como los botones con bordadas estrellas, los pendientes de Romu con brillantes y esmeraldas, y las delicadas estrellas de Mar Atelier que rodeaban su moño, crearon un conjunto inolvidable. Como broche final, Patricia portó un ramo de claveles en color fresa, cuidadosamente preparado por Brunia Floral.
Por su parte, la madrina, Carmen Pouzols Martín, lució un vestido en crepé diseñado por Inma Pacheco, que combinó sobriedad y distinción, acorde con la importancia del día.
El acompañamiento musical estuvo a cargo del Coro Entreángeles, cuya interpretación llenó la iglesia de un ambiente solemne y emotivo. Las flores, también de Brunia Floral, adornaron cada rincón del templo, realzando la belleza del lugar y aportando un toque romántico.
El padrino, Rafael Muela Velasco, caminó junto a la novia hacia el altar, mientras los pajes, Miriam Muela Ramos, Candela Fragoso Muela, Alejandra Roldán Sánchez y Teresa Soley Navarro, añadieron un toque de ternura y alegría al desfile nupcial.
La lista de testigos fue extensa porque decidieron los novios hacerla conjuntamente y asi reflejaron el cariño y la cercanía de amigos y familiares. Desde nombres como Alejandro Torrecilla López y Ana Retamal Rodríguez-Bobada, hasta Reyes Muela Morón y Rocío Rivas Barón, cada uno tuvo un papel importante en este día tan especial.
El maquillaje y peluquería estuvieron a cargo de Dinte, quien logró realzar la belleza natural de Patricia, manteniendo un estilo sencillo y sofisticado. El resultado fue una novia radiante que se convirtió en el centro de todas las miradas.
Tras el “sí, quiero”, la fiesta se trasladó a la Hacienda La Soledad, un lugar con encanto andaluz que fue testigo de una noche mágica. El catering Miguel Ángel se encargó de deleitar a los invitados con una exquisita oferta gastronómica, mientras que la música estuvo en manos de Icon Experience (Nacho Barrero), el grupo Son de Cuba y la animada banda La Tomasa, quienes mantuvieron la pista de baile llena durante toda la noche.
El novio, Borja, lució un impecable traje de Dappers, mostrando un estilo moderno y sobrio que combinó a la perfección con el tono elegante de la celebración.
Cada momento quedó inmortalizado gracias al talento de Ópalo, quienes se encargaron de la fotografía, capturando desde los momentos más solemnes en la iglesia hasta las risas y el baile durante la fiesta.
La boda de Patricia y Borja fue más que un evento, fue una declaración de amor envuelta en detalles cuidados al milímetro. Desde la belleza de los trajes hasta la música que puso banda sonora a su historia, cada aspecto de este día estuvo impregnado de la personalidad y el amor de los novios.
Los asistentes, rodeados de una atmósfera mágica, fueron testigos de un día que quedará grabado no solo en sus memorias, sino también en el corazón de los recién casados. Una boda que, sin duda, marcó un hito en la vida de Borja y Patricia.