Hoy cierro una etapa y doy un paso adelante hacia nuevos proyectos que me ilusionan y me motivan. He decidido despedirme de El Español, no por desacuerdo ni desencanto, sino porque siento que ya no me aporta lo que en su momento significó para mí. Aunque sigue siendo una cabecera reconocida, el periodismo ha cambiado y los grandes periódicos nacionales ya no tienen el peso que antes ostentaban. Ahora, la información se mueve en un mundo global, inmediato y digital, y yo quiero seguir explorando esos caminos con plena libertad.
Mi labor en El Español siempre ha estado marcada por el respeto y la profesionalidad. He entregado cada columna con el mismo compromiso con el que escribo desde hace años, sin faltar nunca al respeto a nadie, sin críticas personales ni descalificaciones. Siempre he llevado El Español por bandera, defendiéndolo en lo que a mí respecta y aportando mi granito de arena a su identidad. Pero ahora siento que ha llegado mi momento de seguir por mi cuenta, sin la obligación semanal de entregar un artículo y sin las ataduras de un formato que, para mí, ha dejado de tener sentido.
Afortunadamente, tengo dos proyectos que me entusiasman y en los que quiero volcar toda mi energía. Mi página web, www.pepajuste.com donde sigo reflejando el pulso de la sociedad andaluza a través de los eventos más destacados, y mis redes sociales, principalmente Instagram @pepajuste donde me he convertido en una reportera de moda en la calle. Este nuevo formato me divierte, me desafía y, sobre todo, conecta de una manera mucho más directa y fresca con la gente. En la actualidad, las redes sociales han cambiado la forma en la que consumimos información y estilo de vida, y quiero seguir explorando ese camino con entusiasmo y autenticidad.
No necesito más tiempo para reflexionar sobre esta decisión. Lo tengo claro. El Español formará parte de mi historia, pero mi presente y mi futuro se encuentran en la autonomía de mis propios proyectos. Agradezco la oportunidad de haber formado parte de esta cabecera, pero es el momento de seguir adelante.
Gracias por la experiencia, por el camino recorrido y por todo lo aprendido. Ahora, a lo que viene.
Hasta siempre.